El panorama de herramientas de IA para arte digital cambia constantemente, y las comparativas genéricas que circulan en internet rara vez reflejan lo que realmente pasa cuando trabajas con estas plataformas todos los días, en proyectos reales con clientes y editoriales. Después de años trabajando en proyectos de arte digital en Colombia con distintas herramientas —desde portadas de libros hasta mazos de tarot completos— quiero compartir mi experiencia real con las plataformas que uso actualmente.
Leonardo.ai: mi herramienta de experimentación principal
Leonardo.ai es la plataforma donde paso más tiempo experimentando. Su gran ventaja no es un solo modelo, sino la variedad: dentro de la misma interfaz puedo generar con Phoenix 1.0, Lucid Origin, Nano Banana Pro, Ideogram 4.0, Recraft V4 y varios modelos más, cada uno con fortalezas distintas.
Uso este acceso a múltiples modelos de una forma muy específica: tomo el mismo prompt y lo corro a través de varios modelos distintos para comparar resultados. Esto no es solo curiosidad técnica —es una herramienta de trabajo real. Cada modelo interpreta el lenguaje de forma distinta: algunos priorizan fidelidad fotográfica, otros composición gráfica, otros el manejo del texto y la tipografía dentro de la imagen. Para un proyecto editorial, donde necesito control preciso sobre composición y coherencia visual entre múltiples piezas (como en el desarrollo de un mazo de tarot completo), esta capacidad de comparar resultados lado a lado antes de comprometerme con una dirección visual es invaluable.
Los controles de dimensión, contraste y modo de generación (Fast, Quality, Ultra) también me dan un nivel de ajuste fino que uso constantemente según si estoy en fase de exploración conceptual o de producción final.



Adobe Firefly: cuando el proyecto exige integración con flujo editorial
Para proyectos que después van a InDesign o Illustrator —como portadas de libros o la diagramación de un libro de tarot— Firefly tiene una ventaja que otras herramientas no ofrecen: integración nativa con el resto del ecosistema Adobe. Pero lo que más me ha sorprendido últimamente es que Firefly ya no depende de un solo modelo propio: dentro de la misma app se puede elegir entre varios modelos de generación, y en mi experiencia el modelo de OpenAI integrado ahí (lo que popularmente se conoce como GPT Image) da resultados particularmente sólidos para ciertos tipos de composición, especialmente cuando necesito coherencia de personaje o de elementos recurrentes dentro de una serie.
Gemini y Nano Banana: rapidez y coherencia conversacional
El modelo de imagen de Gemini, conocido informalmente como Nano Banana, se ha convertido en una herramienta que uso cuando necesito iterar rápido sobre una idea en un formato más conversacional —pedir ajustes específicos sobre una imagen ya generada, en vez de reescribir el prompt completo desde cero. Es particularmente útil en las primeras fases de un proyecto, cuando todavía estoy definiendo el concepto visual antes de pasar a producción en Leonardo o Firefly.


Plataformas adicionales que uso para explorar
Más allá de las tres principales, hay otras plataformas que uso según el proyecto:
- NightCafe Studio: buena para exploración rápida de estilos y para procesos más comunitarios de creación, donde a veces vale la pena ver qué está generando otra gente con prompts similares como punto de referencia.
- Krea.ai: particularmente fuerte quiero destacar su velocidad de iteración y sus herramientas de edición en tiempo real, útil cuando necesito ajustar una composición sobre la marcha sin regenerar desde cero.
- Artistly.ai: una plataforma que sigo explorando para casos de uso específicos, sobre todo cuando busco resultados con un acabado distinto a lo que ya logro con las herramientas principales.



Por qué comparar el mismo prompt entre modelos importa
La lección más importante que he aprendido trabajando con todas estas herramientas en paralelo es que ningún modelo es “el mejor” de forma absoluta — cada uno tiene un lenguaje visual propio, y parte del oficio de dirección de arte hoy en día es saber qué modelo elegir según lo que el proyecto necesita. Un prompt idéntico puede producir una ilustración con acabado casi fotográfico en un modelo, y una interpretación completamente estilizada y gráfica en otro. Reconocer esas diferencias —y saber cuándo usar cada una— es, en mi experiencia, lo que separa un resultado genérico de una pieza con verdadera dirección artística detrás.
Mi flujo de trabajo actual
En la práctica, mi proceso combina estas herramientas según la etapa del proyecto: exploración conceptual rápida en Gemini o Krea, generación y comparación de variantes en Leonardo.ai probando distintos modelos con el mismo prompt, y producción final o piezas que requieren integración editorial en Firefly. Ninguna herramienta reemplaza a las demás — cada una resuelve una parte distinta del proceso creativo.
Estas mismas herramientas y este mismo proceso de comparación entre modelos son la base de todo mi trabajo comercial. En diseño editorial artístico, las uso para explorar conceptos de portada antes de comprometerme con una dirección visual definitiva; en el diseño de tarot personalizado, la posibilidad de comparar resultados entre modelos es clave para mantener coherencia a lo largo de 78 cartas sin perder la identidad visual del mazo; y en el diseño gráfico para artistas musicales, esa misma flexibilidad me permite encontrar rápido el lenguaje visual correcto para cada género y cada artista.
Si tienes un proyecto editorial, musical o de tarot en mente y quieres ver cómo estas herramientas pueden aplicarse a tu idea específica, escríbeme y conversemos.
Gracias por acompañarme en esta nueva entrada. Para seguir sumergiéndote en el universo de German Molina Art, no dudes en visitar mis otros artículos. Encuentra más historias, técnicas y reflexiones sobre el mundo del arte en el resto del blog.